El dominio está vivo
Cuando alguien escribe tu dirección en el navegador, llega directamente a tu servidor sin errores de DNS ni redirecciones rotas.
El DNS resuelve correctamente, el servidor responde y la conexión es segura. Tu web está online y accesible en todo el mundo.
Cuando alguien escribe tu dirección en el navegador, llega directamente a tu servidor sin errores de DNS ni redirecciones rotas.
Los registros DNS se han propagado globalmente. Tu web es accesible desde cualquier país, dispositivo o red.
El candado verde en el navegador confirma que la comunicación entre el visitante y tu servidor está protegida con SSL/TLS.